Dia 3.
Hace unos días nos despertamos con la información que un periódico ofrecía sobre el pago de sobresueldos a toda la cúpula del partido del gobierno. Se trata de pagos exentos de cualquier tipo de control fiscal, pagos al margen de todo para mejor disfrute de quien los recibía. Quien los entregaba a nuestros actuales dirigentes resulta que como mínimo ha tenido una cuenta en Suiza con 22 millones de euros, que para eso era el tesorero (¿quien guarda el tesoro?). A su vez este ángel custodio recibía el dinero de diversos empresarios al modo de donaciones al partido, esto es, gratis total. Es es uno de los muchos resúmenes que se podrían hacer con la información que nos han dado los medios de comunicación. Sobre la información que con cuentagotas, verdadera y falsa, nos es suministrada podemos hablar otro día, es como una especie de latigazo que nos van dando para que nos movamos en un sentido u otro, depende del latigazo y del ganado. Por eso la sueltan poco a poco, para que no nos desviemos del camino que interesa, para corregir nuestra trayectoria o bien para conocer qué dirección tomamos. Pero no quiero calentarme ahora con esto sino con lo otro.
El caso es que, a salvo lo anterior, quienes nos piden a todos un esfuerzo ante la actual crisis, quienes nos motivan hablando de la grandeza del pueblo español para superar las dificultades y quienes nos exprimen más allá de lo inimaginable como único recurso para superar la sitúación, resulta que se están aliviando con un dinero que no es suyo, que no se lo han ganado, y que no han tenido a bien, al menos, declararlo al fisco para contribuir a la superación de la actual crisis.
He oído o he leido a alguien decir que ese dinero no es público que es dinero que proviene de la empresa privada. Peor aún. Si así fuera resultaría que dichas empresas han obtenido unos magníficos beneficios que tampoco han declarado, beneficios además que, provienen del trabajo de sus empleados en gran medida, quienes sí tienen que pagar sus impuestos y que han de ver cómo sus esfuerzos van a parar al bolsillo del político de turno a modo de gratificación por no se sabe muy bien qué. ¿Con qué cara se puede pedir mayor esfuerzo a quienes de forma involuntaria te están regalando parte de su trabajo?. ¿Cabe mayor miseria política?.
Pero podría ser que la información no fuera cierta. El sábado el presidente de la nación compareció ante los medios -tras discurrir un rato antes con su cúpula en una reunión denominada extraordinaria- para anunciar que va a presentar su declaración de la renta y patrimonio (¿?). Yo no la voy a mirar, ¿para qué?, me juego lo que sea a que dicha declaración es ejemplar, pues en caso contrario ¿cómo la va a presentar?, tan tonto no se puede ser; además, si son pagos en dinero b me apuesto lo que me quede a que no lo refleja en dicha declaración. Me estoy imaginando la sesuda reunión de los sobreros antes de la comparecencia, se mirarían entre ellos y dirían: joder nos han pillado, habrá que darles a estos (nosotros) algún caramelo para que se distraigan un poco y mientras lo chupan se les vaya de la cabeza el asuntillo, además esta tarde juega el madrid; Mariano saca tu declaración de la renta y a otra cosa. ¿Y el tesorero dónde para?. Está en Carcassone macho o al menos anoche estuvo cenando por allí en alguna tabernilla michelín, dejádlo tranquilo que él sí que lo está pasando mal.
Me parece que lo natural si esto es mentira es que el presidente, indignado y rojo como un tomate por la desvergüenza de lo publicado, hubiera sacado la de cobalto y anunciara con nombres y apellidos la presentación de una querella contra todo aquél que hubiera participado en la publicación de la insidiosa información, por falsa.
No ha sido así.
Ha presentado su declaración de la renta.